RUTA DEL FARO DEL ALBIR

DATOS TÉCNICOS


PAGINAS WEB DE CONSULTA
Comenzamos nuestra serie de rutas con una para todos los públicos, el camino al Faro del Albir. Para llegar al inicio tenemos varias posibilidades de transporte, podemos llegar por la N-332 y coger el desvío a la playa del Albir una vez pasado Benidorm, y otra la más interesante, podemos recurrir al ferrocarril de FGV apeándonos en la estación del Albir. Los horarios de partida y de llegada se pueden ver en su página Web.

Sierra Helada
Si elegimos el tren como medio de transporte debemos cruzar la carretera nacional y caminar por la Avenida del Albir hasta llegar a una rotonda. Si seguimos por la Calle De Los Músicos podemos olvidarnos de la circulación de los coches, descendiendo al cauce del barranco. Este es transitable y existen diversas escaleras que descienden a su lecho. Antes de llegar a la playa nos podemos acercar a la antigua villa romana del Albir descubierta en el aparcamiento municipal junto a la Extensión Administrativa del Albir. Estas ruinas están en la misma calle por la que estamos caminando, la de los Músicos. El conjunto consta de necrópolis, mausoleo y la villa con sus diferentes estancias: dormitorios, despacho, patio, cocinas y termas, estando datado entre los siglos IV y V a. C. Actualmente se ha abierto al público convirtiéndose en museo al aire libre, el coste de la visita es de 1,5 euros (precio 2011). Abandonamos la visita arqueológica y continuamos caminando hacia el mar.

Vistas del Peñón de Ifach desde el Paseo de Las Estrellas
Una vez situados en la playa del Albir, nos encontramos con una playa de cantos rodados y su agua cristalina que baña las faldas de la Sierra Helada, el lugar por donde transcurre nuestra ruta. El paisaje nos muestra el peñón de Ifach en toda su longitud y el litoral rocoso existente entre Calpe y Altea. Una de las cosas que más nos llama la atención son las estrellas situadas en el paseo pertenecientes a los premios concedidos por el Festival de cine de Alfaz Del PÍ a actores y directores del cine español. Al final de este paseo podemos recurrir a la oficina de información turística, y detrás de esta comienza la carretera que sube al camino del faro.

Si viajamos en coche podemos dejarlo o en la playa del Albir o subir a la entrada del Parque Natural de Sierra Helada donde existe una zona de aparcamiento, aunque es posible que en fines de semana esté completo por el gran éxito que tiene el recorrido entre los visitantes. Lo que se puede hacer es subir con el coche para ver si existen plazas. En la caseta situada al comienzo podemos distinguir indicaciones para dos rutas diferentes, una de dificultad alta que recorre toda la Sierra Helada, y otra de dificultad baja que es la que vamos a realizar. El camino esta asfaltado ya que era la antigua carretera que lleva al faro, por lo que es recomendable para personas de movilidad reducida (personas mayores, familias con carros de niño, bicicletas, minusválidos, etc.). El trayecto de ida y vuelta son aproximadamente 5 kilómetros que se pueden realizar en unas dos horas dependiendo de la persona.


Altea
La pinada que puebla la ladera de la sierra y su cercanía al mar contrasta con las construcciones existentes en la zona. El pino carrasco, el acebuche y el algarrobo comparten entorno con el palmito, madreselva y la coscoja. La sierra de Bernia (1.129 m.) aparece imponente tras la ciudad de Altea, presidida por su iglesia. Varios miradores nos invitan a presenciar la bahía de altea al completo: Peñón de Ifach, Sierra de Oltá, El Mascarat, Calpe y Altea, La Sierra de Bernia, La Serrella, El Ponoig, El Puig Campana, etc.


Tunel del camino del Faro
Barco pesquero de vuelta al puerto de Altea.
Tras pasar el túnel continuamos nuestro camino hacia el faro, encontrando diferentes bancos para poder descansar y poder disfrutar de las vistas mencionadas. Son varios los barcos pesqueros que en ese momento navegan hacia el puerto de Altea seguidos por una estela de gaviotas hambrientas.

Camino para todos los públicos.
Bahia de la Mina
Nuestra meta, el faro ya empieza a mostrarse en lo más alto de nuestra ruta. Antes de llegar al final nos encontramos con las minas de Ocre.  Los fenicios fueron los primeros que las explotaron y más tarde los romanos siguieron con la extracción. En los años cuarenta del siglo XX volvieron a utilizarse por los habitantes de la zona hasta que fueron abandonadas en los años setenta. El ocre es un tipo de arcilla con óxido férrico que le da ese color rojizo característico. Se utilizaba como pigmentación, podemos hacer una prueba cogiendo un poco de esta tierra y mojándola un poco en nuestras manos. Existen dos desvíos del antiguo camino del faro que bajan a las minas de Ocre. En la primera senda encontraremos varias cuevas rojizas donde se extraía el mineral, aunque recomendamos mejor bajar por la segunda senda, en la cual encontramos restos de las construcciones realizadas para el transporte del ocre. Este lugar también es muy popular entre los pescadores, al existir una pequeña cala que toma el nombre de la mina.

Minas de Ocre

Ocre

Una vez hemos dejado el ocre y vuelto al camino, nos llama la atención una gran cavidad en la montaña. Esta cueva es conocida como Boca de la Balena y podemos visitarla por otra senda que asciende entre arbustos. Durante el último tramo de carretera disfrutamos del paisaje en varios miradores.

Boca de la Balena


Tras llegar al faro, pasando por su verja vemos los grandes acantilados de la Sierra Helada, que pueden llegar a ser de 300 m. de desnivel. En la actualidad el Faro del Albir se ha restaurado y se ha convertido en el Centro de Interpretación de dicho faro, pudiendo visitar su interior donde encontraremos explicaciones e instrumentos referentes al Entorno natural y al funcionamiento del Faro. El centro tiene abre de 10 a 13:30 de Martes a Domingo, cerrando los lunes. Para visitas guiadas contactar con el teléfono 965889424. Junto al Faro también se ha restaurado los Restos de una antigua torre, la torre Bombarda. Esta torre forma parte de un conjunto de edificaciones militares construidas durante el siglo XVI principalmente en Alicante, Murcia, Almería y Málaga para defenderse de los saqueos de los piratas berberiscos. Carlos I ideó el sistema defensivo aunque la mayoría de las torres vigía se construyeron durante el reinado de Felipe II. En la provincia de Alicante se realizaron dieciocho torres de vigilancia a lo largo de toda la costa.
Faro del Albir
Salas de exposición en el interior del Faro
Tras realizar la visita a la pequeña exposición del Faro retomamos el camino de vuelta, esta vez menos costoso pues los desniveles esta vez están a nuestro favor. Volvemos a contemplar la bahia de Altea, una panorámica imponente que nos acompañara hasta el final de este recorrido ideal para ir en familia.

10 comentarios:

  1. Esta semana me acerque con los niños y lo pasaron en grande, una ruta estupenda lo recomiendo a todo el mundo.

    ResponderEliminar
  2. Una pasada, mar y montaña juntos en Alicante, algo excepecional.

    ResponderEliminar
  3. Ya hemos hecho la ruta varias veces. Es estupenda, sobre todo si vas con niños e incluso con carritos de bebé, ya que está asfaltado el camino. Vistas espectaculares y bonito paisaje. Sólo falta el Bar en el faro para ser perfecto.

    ResponderEliminar
  4. El lugar es ESPECTACULAR.

    ResponderEliminar
  5. El lugar es ESPECTACULAR !

    ResponderEliminar
  6. Una ruta fantástica, con vistas impresionantes sobre suelo asfaltado y con varios puntos de descanso. Recomendable 100% para todo ell mundo!

    ResponderEliminar
  7. una pequeña ruta para cualquiera donde se tiene vistas impresionantes y pajaros cercanos. Buena ruta.

    ResponderEliminar
  8. Es un sitio maravilloso sitio tranquilo para inspirar el artista que lleva uno dentro.Vale la pena adentrarse al caer el sol en este rinconcito de la sierra helada.

    ResponderEliminar
  9. Una ruta preciosa , nosotros estubimos este finde , las vistas son espectaculares..la pena es que como el faro no tiene suministro de luz no puede tener bar ni nada parecido.

    ResponderEliminar
  10. Impresionantes vistas de la bahía en un maravilloso y soleado día de marzo. Recomendable a todo el mundo que disfrute de la naturaleza.

    ResponderEliminar